Tengo miedo (por lo que pueda hacerme a mí mismo)
Porqué yo decido actuar y duele, el futuro es afectado. Podría morir a causa de un accidente o por medio de una reacción, enfermedad promovida por mi inconveniente descuido dejándome fuera de la vida. Un acto tan absurdo y lleno de incoherencia, el complejo acto de vivir a cuenta gotas, un especial momento, queriendo sin desear el bienestar.
Fin último que los otros originen un sueño que no dará fruto, siendo llaga sonora aquel que es consciente y atormentado por la incapacidad de generar algún buen futuro de estabilidad y afecto.
Porque yo decido enviar hacía lo incierto a mi futuro de cámara lenta.
Cómo un odio así mismo que no tiene cabida en la expresión corriente
El rechazo de lo que elaboré tras años de errores sin mediación.
Todo poder sigue su ruta, hacía las alcantarillas de lo que pudo ser.
Esta es la realidad desde mi simiente desperdiciada.
No puede ser más o menos un mundo sin mí o un entorno carente de la percepción de esta existencia. Otro yo está culpándome.
Quién no hace nada, deja de existir y si puede sentir esa ausencia, comienza a bajar irremediablemente hacía este temor que experimento: el miedo a morir por causa propia sin necesidad de cometer suicidio. Cuándo en uno hay dos que no se llevan bien, hay separación o la eterna cárcel de sentirse un único maldito.